Es ofrecer una educación distintivamente cristiana que permita el desarrollo integral de los estudiantes desde la perspectiva del Evangelio de Jesucristo, que asuman la vida conforme a los mandamientos.
Personas creativas, con una mente abierta a la ciencia, el conocimiento, el arte y la cultura; personas con el corazón levantado en servicio a Dios y a los hombres; personas capaces de asumir retos y alcanzar ideales, esforzadas por ofrecer una comunidad, una ciudad y una patria mejor. Una patria que ame, tema y sirva a Dios!